jueves, 14 de junio de 2018

Crítica al concierto de LA BANDA TRAPERA DEL RÍO 19/05/18 en la SALA FAKTORÍA D´ARTS de Terrassa







Siempre que disfrutas en un concierto es buena señal. Cuando la música te entra con fluidez y te deja buen sabor de boca puedes degustar una sensación gratificante.

Por temas logísticos no pude llegar a tiempo de asistir a la actuación de MALA CREU. Esperamos disfrutar de su directo en un futuro.

LA TRAPERA saltó al escenario sin una de sus guitarras, Fosy Rock no tocó. La falta de un componente se notó en lo musical aunque la banda supo defender con creces su directo.

La experiencia en el escenario es un valor a tener en cuenta y más cuando se está en activo con una agenda que no para de crecer.
Tener un peso pesado como es Morfi es una garantía de presencia en el escenario.

La entrada en sala no estuvo a la altura de la banda. En mi modesta opinión entre primavera y otoño estamos delante del efecto de festivalización que se está implantando en la escena actual de la música en directo. El público parece satisfacerse más cuando acude a un evento con muchos grupos y que se realiza al aire libre. Esperemos que esto no acabe con la cultura de club pequeño/mediano y con más de una sala.

La sala suena muy bien y está equipada a la perfección. En general el sonido fue muy bueno, partiendo de la base de que tocaron sin el guitarra rítmico.

La voz y las letras ejecutadas por Morfi nos hacen viajar desde unas décadas de distancia hasta teletransportarnos en el tiempo a la actualidad, ya que viendo como está el patio esta cruda visión de la realidad se hace más actual que nunca. Su presencia en el escenario se hace crucial como única referencia de la formación original. La experiencia se palpa y pisa fuerte en la escena.

La batería lleva las riendas del tiempo de forma estable y trepidante. El estilo de la banda da lugar a unos ritmos enérgicos y cambiantes pasando de un Rock más básico y blusero hasta un Punk-Rock de lo más flamígero. Las velocidades de vértigo no dan tregua al público.

El bajo se encargó de unir el ritmo con las melodías de voz y guitarra, sonando grande y fuerte, ya que sin guitarra rítmica tuvo que ensanchar el espectro de las cuerdas.

Raúl Pulido nos deleitó con sus melodías de guitarra y solos. Actualmente es uno de los mejores guitarristas sin duda alguna, y en este concierto, donde tuvo que solventar el espacio de silencio de la guitarra rítmica lo demostró.
Me entristecí de no verle tocar su Gibson Lp Custom que le regaló el TÍO MODES , pero entiendo que para llenar más el vacío de la falta de la otra guitarra utilizará una Sg. 
"Huesos de punta" al escuchar a este portento de las 6 cuerdas y alumno aventajado de su gran maestro y miembro original de la banda. Le deseo un gran futuro por delante.

LA BANDA TRAPERA DEL RÍO se merecía más público en una ciudad donde este estilo musical es cosechado por muchas bandas locales. No me cabe la menor duda que muchas han sido influenciadas por la misma. 

Os recomendamos ver sus conciertos y disfrutar de la música en directo.
Estar atentos que en el horno tienen algunos temas nuevos que pueden aparecer en un futuro como un nuevo trabajo. 


Julián hardmusic

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